Camí de l’Aigua. La Vall d’Uixó /// Programa de Paisaje

“Camí de l’Aigua” es una estrategia integral que tiene por objetivos fundamentales poner en valor y recuperar la memoria y la identidad de un conjunto de elementos patrimoniales hidráulicos; reforzar y complejizar a través de este eje la Infraestructura Verde local; y, al mismo tiempo, generar espacios públicos y paisajes de calidad, atractivos tanto para los vecinos y vecinas de la Vall como para ese turismo potencial que se quiere atraer desde las Grutas hacia el interior del núcleo urbano.

Este paquete de actuaciones aborda el paisaje desde una perspectiva integral, diferenciando entre intervenciones dirigidas al patrimonio construido y al inmaterial, a la infraestructura verde, a la movilidad y a la propia estética y visibilidad urbana. Todas ellas buscan generar espacios públicos y paisajes de calidad, atractivos tanto para los vecinos y vecinas de la Vall como para los más de 250.000 visitantes que cada año acuden a las Cuevas sin prestar demasiada atención al rico patrimonio que alberga el núcleo urbano.

El núcleo central desde el que se plantean estas intervenciones es la Fàbrica de la Llum, una edificación industrial de principios del siglo XX que acogerá el nuevo Museo Arqueológico Municipal en un proceso participativo bautizado como Museu en marxa. En su entorno se aglutina un gran conjunto hidráulico patrimonial dominado por los acueductos de Sant Josep y de la Alcudia, con la presencia de dos molinos y un sistema de acequias, canales y abancalamientos que conforman un paisaje muy interesante vinculado al agua en el que, además, confluyen los cauces de los barrancos de Sant Josep y del Aigualit, con un gran peso en el imaginario paisajístico local.

Las mayores intervenciones se plantean en el ámbito de la Fàbrica de la Llum tanto a nivel patrimonial, con la propia rehabilitación de los molinos o la puesta en marcha de la Fábrica como museo; como a nivel de Infraestructura Verde, con la recuperación de los espacios abancalados cercanos como huertos comunitarios y la revegetación de los cauces con especies autóctonas de ribera; o a nivel de imagen urbana, con el tratamiento de las fachadas y traseras de edificios con una gran exposición visual hacia el entorno.

El trazado de Camí de l’Aigua aspira a trascender la escala local e integrarse dentro de un contexto más amplio de infraestructuras de paisaje a escala territorial relacionadas con el propio Parque Natural de la Sierra de Espadán, cuya delimitación alcanza prácticamente a las Grutas, con el trazado del río Belcaire o con los recorridos senderísticos de la línea XYZ de interpretación de la Guerra Civil. En el extremo opuesto del ámbito de intervención, el barranco del Randero, un espacio altamente urbanizado y degradado asociado a la Marjal de Nules, jugaría de la misma manera un papel clave para la conectividad entre los ecosistemas de montaña y los litorales.

Se trata de un ambicioso proyecto de paisaje que sólo será posible con la implicación no sólo del conjunto de la administración local de la Vall d’Uixó durante los próximos años, si no de sus vecinos y vecinas al completo en un proceso tan largo como ilusionante. Y es que se plantea nada menos que el reto de dar la vuelta a décadas de un urbanismo muy poco considerado con su patrimonio y su paisaje, para forjar desde ahí una nueva identidad vallera que se sienta orgullosa de su memoria.